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Consejos para el cuidado de tus pestañas

Cortitas, infinitas, con poca cantidad o para dar y tomar…Sean como sean tus pestañas, es importante cuidarlas y mantenerlas fuertes y sanas. En la entrada de esta semana te hablamos de sus principales peculiaridades y te damos algunos consejos para cuidar las pestañas.

Pestañas…¿para qué os quiero?

Aunque algunos crean que el único objetivo de las pestañas es lucir bonitas y bien definidas con una buena máscara -objetivo nada despreciable, por cierto-, nada más lejos de la realidad: las pestañas son los pelos del párpado protectores de nuestros ojos, que actúan como escudo ante cualquier cuerpo extraño, protegiéndonos de irritaciones, infecciones y lesiones, y también como filtro de la luz solar.

Son altamente sensibles, el mínimo contacto con ellas desencadena un movimiento reflejo que cierra instantáneamente los párpados. El parpadeo también protege al ojo de cualquier partícula irritante. Las pestañas capturan la mayoría de estos irritantes antes de que lleguen al globo ocular.

Algunos datos de interés

Las pestañas nos vienen de serie: nacemos con ellas, y suelen desarrollarse entre la séptima y la octava semana de gestación. Solo los mamíferos tenemos pestañas: si hablamos de animales, el camello se encuentra en el primer puesto del podio en cuanto a longitud…¡Hasta 16 cm! Si hablamos de personas, el récord lo lidera un estadounidense que tiene una pestaña de 7cm de largo.

No todas las pestañas de nuestros ojos son iguales, ni en tamaño, ni en grosor, ni en cantidad. El número de pestañas es mayor en el párpado superior, entre 150 y 200, mientras que en el inferior suele ser de entre 70 y 80 pestañas. Su longitud varía entre los 5-8mm y su grosor también es variable, aunque siempre será más fino que el del cabello.

Están compuestas de queratina y agua y su color viene determinado por la melanina de nuestra piel.

Si se me cae alguna pestaña… ¿es normal?

Las pestañas también tienen su propio ciclo de crecimiento, como cualquier otro pelo: crecen, se caen y se renuevan en función de la etapa de crecimiento en la que se encuentren. Estas etapas vienen determinadas por la genética, edad y estilo de vida de cada persona.

La fase anágena es en la que se produce el crecimiento, en la fase catágena la pestaña deja de crecer y se mantiene durante un periodo que puede llegar gasta 100 días, momento en el que cae (fase telógena).

Las pestañas que caen vuelven a salir, aunque se toman su tiempo para hacerlo (hasta 8 semanas). Cada pestaña está en su propia fase de crecimiento, y por eso ni todas se caen al mismo tiempo (menos mal) ni todas se renuevan al mismo tiempo. A medida que vamos cumpliendo años, y con cambios hormonales como los que se producen durante la menopausia, perdemos densidad, el pelo se vuelve más fino y la fase de crecimiento se acorta.

Es completamente normal perder de 1 a 5 pestañas al día. Una caída mucho mayor puede estar asociada con una irritación producida por productos cosméticos o tratamientos estéticos y por enfermedades como la blefaritis, la tricotilomanía, alopecia o alteraciones de la tiroides.

Consejos para el cuidado de las pestañas

consejos-cuidado-pestañasSi al inicio decíamos que las pestañas son protectoras de nuestros ojos, entenderemos la importancia de que estén limpias y en plena forma para mantener -pestañas y ojos- sanos. Os enumeramos cuáles son estos consejos para cuidar las pestañas:

Higiene y desmaquillado:

La higiene diaria es fundamental. Lava tus párpados con un limpiador suave y acláralo bien con agua. Si tienes párpados sensibles, existen productos formulados específicamente para esta zona y que evitan la irritación.

La higiene es especialmente importante si te maquillas los ojos, la línea del ojo -eyeliner- y/o aplicas máscara de pestañas. Aunque llegues a casa agotado y tengas la tentación de hacerlo, no debes meterte en la cama sin asegurarte de que la zona ha quedado perfectamente limpia.

Puedes utilizar directamente las manos limpias o, si lo prefieres, usar un disco de algodón o uno reutilizable. Aplica agua micelar o un limpiador de textura oleosa para quitar el primer grueso de maquillaje y a continuación remata la limpieza con un limpiador al agua. Aclara y asegúrate de que no queda ni rastro de maquillaje. Desmaquilla siempre con cuidado y con movimientos suaves. El movimiento con el algodón debe ser delicado, como queriendo peinar las pestañas. Seca a toquecitos, sin frotar ni arrastrar.

Hidratación y crecimiento

Las glándulas de los párpados lubrican naturalmente las pestañas, por lo que no es necesario utilizar lociones ni acondicionadores, a menos que las pestañas se sientan excesivamente secas.

Si hablamos de cómo cuidar las pestañas no podemos olvidar que existen productos específicos que ayudan a su hidratación y nutrición, otros también contribuyen a su crecimiento -los famosos sérum crece pestañas– y cuya eficacia está más que demostrada.

La “cara B” es que algunos de estos productos contienen análogos de prostaglandinas (lípidos que provienen de los ácidos grasos) utilizados en algunos medicamentos para tratar el glaucoma. Un efecto secundario derivado de su uso es un aumento en el crecimiento y oscurecimiento de las pestañas -todo bien hasta ahora-, aunque también pueden producir otros efectos secundarios no deseables, como oscurecimiento del iris o que la piel de los párpados adquiera un tono amarronado. La controversia radica en que, si somos estrictos, los productos que contienen este derivado deberían ser considerados medicamentos y no cosméticos, pero a día de hoy se siguen vendiendo bajo la categorización de cosméticos.

Cuidados si recurres a tratamientos estéticos: Lifting y Extensiones de pestañas

¿Quién no quiere lucir unas pestañas tupidas y largas que le den expresividad y fuerza a la mirada? Por eso, tanto el Lifting de pestañas como las extensiones pelo a pelo se han convertido en dos tratamientos estrella en los últimos años.

Si ya eres usuario o te estás planteando realizar alguna de estas 2 técnicas, el primer punto importante que debes tener presente es ponerte en manos de profesionales: una mala técnica, no cumplir con el protocolo de aplicación o el uso de productos que no sean de calidad pueden marcar la diferencia entre conseguir un resultado satisfactorio y respetuoso con tus pestañas o comprar papeletas para terminar con infecciones, hongos, orzuelos, sequedad ocular, picor, inflamación y caída de las pestañas naturales.

Un buen profesional te asesorará en cuál es el tratamiento idóneo para ti, sabrá darte las recomendaciones post-tratamiento para lucir unas pestañas bonitas y sanas y te marcará los ciclos de tratamiento y de descanso atendiendo a las necesidades de tus pestañas naturales, que no olvidemos, siempre han de ser la prioridad absoluta.

Ante un comportamiento extraño de tus pestañas, interrumpe cualquier tratamiento estético o cosmético que intuyas que puede estar causando o acrecentando el problema y consulta con tu dermatólogo.

Estilo de vida saludable, siempre

Y, por supuesto, junto con los consejos para cuidar las pestañas, tu estilo de vida es vital: una dieta sana y equilibrada, un aporte correcto de vitaminas y minerales, ejercicio físico y actividad diaria o evitar hábitos como el tabaco y el alcohol contribuirán a una mejor salud ocular.

¡Larga vida a tus pestañas!

¡Hasta la próxima!

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